Durangoko Azoka cumplirá esta edición su 50. aniversario y, al igual que en los últimos años, se celebrará durante los primeros días de diciembre (en este caso, del 4 al 8 de diciembre, un día más de lo habitual). Pero en aquellas primeras ediciones de la Azoka la feria no se celebraba en diciembre, sino en torno al 1 de noviembre, Día de Todos los Santos. Aquella primera edición de 1965 comenzó el 30 de octubre y finalizó el 1 de noviembre. El lugar elegido fue el pórtico de la basílica de Andra Mari, y se organizó en ese lugar hasta 1974.

En relación con el 50. aniversario, la asociación Gerediaga publicará un libro que recorrerá el medio siglo de vida de la Azoka. El libro estará ya a la venta durante los días de la Azoka, y los autores son Jesus Mari Arruabarrena y Joseba Sarrionandia. El primero se ha encargado de recoger anécdotas y testimonios de los últimos 50 años de la Azoka, y el segundo ha enmarcado las ediciones de la feria en el contexto de la realidad internacional y de Euskal Herria.

Por ejemplo, tal y como ha recogido Arruabarrena en el libro de la Azoka, la primera reunión para organizar este evento se celebró en la tienda de una de las personas fundadoras, Leopoldo Zugaza. "Las personas que se reunieron allí ni en su sueño más extremo se podían imaginar hasta dónde iba a llegar aquella ocurrencia. Tampoco las personas que visitan hoy la Azoka se pueden imaginar la humildad con la que comenzó la feria".

La primera Azoka, por lo tanto, se celebró el 30 de octubre de 1965. El presupuesto de aquel primer evento fue de 46.587 pesetas, y en total se presentaron los trabajos de 25 editores en 18 stands. En el pórtico se dieron cita los stands de las cuatro diputaciones, Euskaltzaindia y la asociación de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País. Entre los participantes también se reunieron nombres conocidos: Auñamendi, Auspoa, Itxaropena, Sendo, Gomez, Espasa-Calpe eta abar.

Tal y como ha recogido el autor del libro, aquella iniciativa pionera obtuvo un éxito "inesperado". Así lo recuerda Jose Luis Lizundia en el propio libro: "Todos nos asombramos, tanto las editoriales como nosotros. La gente tenía hambre de cultura vasca".

Este tipo de testimonios y anécdotas son los que se recogen en el libro del aniversario de la Azoka. Así mismo, la asociación Gerediaga entregará este año el premio Argizaiola a las personas fundadoras de la asociación, y por ende, a los de la Azoka, en el acto que se celebrará el 5 de diciembre.

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